La importancia de la Comunicación y los Acuerdos claros en el Swinger

resulta que mi mujer, cuando saliamos del local me puso una carota y luego hasta empezó a llorar cuando entrabamos a la casa. Casi me da una cachetada diciendome que yo no la quería, que como era posible que la llevara a esos sitios, que como yo había podido aceptar que alguien le hubiera hecho lo que le había hecho aquel hombre, que yo nunca la había amado. Mi mujer lloró de verad durante varios días. Esta deprimida y se que no esta fingiendo, pero me culpa a mi de todo.
Yo la verdad no se que hacer. No me habla y me culpa a mi de todo. ¿Alguna pareja ha vivido algo similar.?

Carlos”

En muchas ocasiones se piensa que al ser una pareja swinger, que se permite vivir su sexualidad de maneras poco convencionales socialmente pero muy excitantes, les dará herramientas para convivir y comunicarse claramente con su pareja por sí sólo y eso, es lo más lejano de la realidad que puede existir.  El ejemplo de lo que puede suceder es lo que Carlos (Seccion Relatos Eroticos ) nos ha compartido, me permito explicar porqué.

Cuando se acude a un Club o Fiesta swinger, por lo general se llega con la idea de pasarla muy bien, de conocer al mayor número de personas posibles y si se da el clic con algunas de ellas poder compartir sexualmente los mejores momentos y fantasías, pero qué sucede cuando no se habló previamente con la pareja de qué esperar de esa salida por la noche, siempre o casi siempre y de manera errónea se planea el escenario perfecto donde el final es felicidad y regreso a casa satisfechos y más unidos, y qué sucede cuando todo lo contrario pasa y llegan los demonios o fantasmas de una mala comunicación y todo o casi todo sentimos que se nos ha salido de control y lo menos que logramos hacer entre erotismo, lujuria y pasión es pensar fríamente. Si bien el estilo de vida swinger fortalece y ayuda a las parejas a desarrollar habilidades de comunicación, estas no se dan de manera automática y menos cuando deben de ponerse al servicio de la vida sexual.

Cuando creemos que ya conocemos todo de nuestra pareja, cómo siente, qué le gusta, cómo vibra ante nuestras caricias, pensamos que al acudir a un Club o Fiesta swinger será igual y esto no puede ser así, ya que los estímulos erótico efectivos se multiplican por mil, y se estimula de manera simultánea el olfato, la vista, el tacto, el gusto, el oído y algo muy importante la imaginación y el mero acto de estar ahí puede despertar deseos y capacidades eróticas completamente nuevas a las que se desatan cuando se está solos en la intimidad. Es lo más esperado que suceda pero, sí no estamos convencidos de lo que estamos haciendo, el ver que mi pareja se éxito de maneras diferentes a cuando está conmigo, y yo no tengo claro mis limites y mis  habilidades, puedo sentir que se pone en riesgo mi integridad, la de nosotros como pareja, e incluso sentir que se pone en riesgo mi propia autoestima pues YO mismo o YO misma me cuestionare, qué no hago para lograr que grite, vibre o se exprese de esa manera, no seré lo suficientemente bueno o buena y lo peor, aquí viene la pregunta que surge silenciosa, desde la inseguridad ¿ya no me querrá?.

Si no se habló del plan A, B, y hasta C que como pareja tendremos al acudir a un Club o Fiesta de nuestras reglas y límites, pueden aparecer sentimientos de culpa, de sentirse víctima, y culpar a un victimario, frases como “Tuve que soportar”, “yo esperaba que”, “no creí que fuera capaz”, e incluso miedo de ser sustituido por alguien más, pues al ver que mi pareja pide ser tocada, no deja de tocar, o no hace algo para impedir que continúe la escena, pienso que a partir de ese momento y en ese lugar yo salgo sobrando. Y cuando la escena lógica sería que la excitación en ambos este al borde, esto es todo lo contrario (siendo más visible una no respuesta sexual en el varón) y la angustia que se vive impide la erección, acelera la eyaculación, limita lubricación en las mujeres y crece el sentimiento de inferioridad pues me mido a partir de la reacción erótica de los demás, y mentalmente me exijo y consigo lo contrario y ahora la sensación es, estar doblemente lastimado en mi orgullo.

Acudir a una Fiesta o Club Swinger sin tener claro todo lo que puede ocurrirnos (y me refiero a la reacción erótica de cada uno) puede desatar un problema y una sensación de no saber qué hacer con lo que pasó, sentimientos de “hice mal” pero no se manejarlo, “siento que a pesar de que no dices nada me estas culpando de lo que paso” (y esto puede ser mera percepción generada de la culpa), no podemos culpar al otro de lo ocurrido, lo ideal es que en la elaboración de planes alternos se incluyera la especificación de qué haremos si una de nuestras reglas se trasgrede al estar completamente  excitados, ojo recordemos que para este paso ya debe haber claridad de reglas de pareja y límites y hablados con antelación a la noche que pretendemos salir.

Reglas de pareja son, aquellos límites acordados de común interés, en el respeto de la otra persona, donde se define que sí y que no se hará al estar en un Club o Fiesta Swinger, pero sobre todo qué pasará si en el momento por la excitación, el placer que se vive y el cúmulo de estímulos los deseos cambian, y sí se desea hacer o recibir tal o cual caricia. Qué pasara sí en el momento se desea expresar con palabras, actos y  sonidos que nunca antes se había experimentado, los planes B y C deberán entonces incluir la posibilidad de que suceda lo que no se esperaba en el perfecto ideal y cómo se reaccionará, (siempre recordando que lo que se intercambia en estos lugares es placer, lujuria, fantasías, deseos, jamás el amor y la integridad de la pareja), es decir, estar claros que los “propios límites” se pueden ampliar o desaparecer y no necesariamente eso tiene que ver con dejar de sentir por la pareja, ser sucios o que la pareja no ame al otro.

Si aún así, con todo y hablar, poner límites, y llegar a acuerdos me es paralizante ver o imaginar a mi pareja gozando y expresando su placer de una manera que no lo hace conmigo, es importante revisar desde lo profesional con apoyo psicológico qué sucede, pues puede ser solo cuestión de seguridad, autoestima y miedos.

Suerte y felices Fiestas!

M.T.G. Ancira Donaí Dueñas M.
Psicoterapeuta Gestalt

http://ancira.wordpress.com

Citas: ancira_mx@yahoo.com

3 comentarios para “La importancia de la Comunicación y los Acuerdos claros en el Swinger”

  1. ELENA Dice:

    Dra
    A mi me pasa lo mismo que cuenta Carlos, voy al club y me juro despues que no volvere a ir. Peros acabo acudiendo y me exito mucho y hago cosas deliciosas, en especial con mujeres, en realidad cositas que me vuelven loca de placer. Pero al acabar arremeto contra mi pareja y lo culpo y me siento mal. Pero todo eso hasta despues. Ya que tuve dos o tres orgasmos. Y siempre me hago la remolona, como que no quiero ir, como que me lleva a fuerzas, como que me convence. Y ya adentro del club se mezcla el deseo con las ganas de irme y no volver a hacerlos. Que me puede decir

    ELena, distrit Federal, 41 años

  2. Eli y Charly Dice:

    Querida Ancira:
    La felicito por su respuesta tan bien planteada. Soy recien egresada de psicología y también soy swinger con mi novio que es sociologo.
    Lo que noto en las experiencias que nos comparten en esta pagina los visitantes a los clubes swinger es que siempre hay en las mujeres un elemento con el que ellas se excitan de manera especial, es un elemento que es parte del erotismo y que consiste en: Sentirse que no son dueñas de su voluntad, que son arrastradas por un río de placer que acaba llevandolas hasta muy lejos a pesar de que ellas luchan infrustuosamente por salir de la corriente.
    A mi como mujer swinger me pasaba eso muchas veces y cuando todo acababa y ya no había río y volvía a ser yo misma ya seca, me sentía culpable de tanto placer y de haber ido tan lejos contra mi voluntad. No sabía porque pero me peleaba un poco con mi novio y sentía que algo de culpa tenía él por haber sido quien me metió al río como si yo no quisiera. Cabe decir que mi novio nunca me ha presionada en nada y, para decirlo con claridad, desde el principio yo soy más atrevida que él en el club. Pero de todos modos lo culpaba de algo que no sabía precisar que era.
    Sucede que a las mujeres en los hogares tradicionales nos han eldigado que el placer no es nuestro por nosotras mismas y que alguien más nos lo tiene que mostrar, que alguien más nos debe llevar a la cumbre del placer alguna vez, queramos o no. Y es tal vez por eso que en el club swinger vivimos las mujeres tantas contradicciones. Lo puedo resumir así, muchas mujeres, al principio, vamos al club y hacemos de todo SIN QUERER QUERIENDO.

    Eli

  3. Ramiro Iruegas Dice:

    Doctora Ancira:
    Yo quiero saber porque lo que más me excita en el club, lo que de verdad me provoca un placer único, es que mi mujer se bese y acaricie con otra mujer. Si se hacen el sexo oral entre ellas me vuelvo loco. No importa si participo o no, lo importante es ver como Vero, asi se llama mi esposa, besa unos pechos o toca un sexo femenino o como la chica le hace los mismo.
    Tengo 40 años y mi mujer 39. Los dos somos profesionistas y de buena posicion social. Llevamos 3 años en el ambiente swinger.
    Un saludo.
    Ramiro


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